El repollo contiene una gran cantidad de oligoelementos, vitaminas y otras sustancias útiles.

Para una buena cosecha, es necesario fertilizar el suelo con anticipación, mejor aún en otoño. A esto se le añade humus, cenizas de madera y otros fertilizantes orgánicos.
- El nitrógeno se suministra cuando la masa verde comienza a crecer intensamente y comienza a formarse el sistema de raíces de la planta.
- Se alimenta con fósforo para acelerar los procesos metabólicos y la fotosíntesis.
- El potasio estimula la resistencia al frío, aumenta la velocidad de movimiento de los jugos celulares y la presión osmótica.
Pero además de los fertilizantes industriales, también existen fertilizantes populares que son igualmente eficaces.
Se agrega ceniza de madera al suelo antes de plantar plántulas de repollo. Si el suelo es demasiado ácido, la ceniza lo corta bien. La ceniza de madera contiene mucho potasio, que es necesario para el repollo.
En lugar de fertilizante nitrogenado, puede utilizar humus de vaca, excrementos de pájaros y una decocción de varias hierbas. Este fertilizante sencillo y económico puede proporcionar al repollo los minerales y otras sustancias necesarios y acelerar la formación de cabezas de repollo más grandes.


