Este abono es universal porque se puede administrar en diferentes momentos: podemos echarlo en el hoyo cuando plantamos una planta o echarlo en el suelo durante la floración para que los tomates den mejores frutos. Los resultados no tardarán en llegar: la producción de tomates aumentará significativamente.

Si utiliza este método al plantar, debe tomar un huevo y un plátano entero sin pelar, colocarlos en un hoyo cavado, cubrirlos con tierra y luego regar generosamente. A continuación, debes plantar las plántulas en este hoyo y regarlas con agua nuevamente. Se deben utilizar al menos 5 litros de agua por cada hoyo para que los tomates no se rieguen durante dos semanas.

Si usa fertilizante para plantas que ya han sido plantadas, debe cavar al lado de la planta, colocar allí un huevo y un plátano, agregar 2 litros de agua y cubrir con tierra.

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