Para obtener una cosecha de pepino de alta calidad, la planta debe crecer con fuerza y recibir suficientes nutrientes desde el principio. En este artículo compartiré tres de mis fertilizantes favoritos para plántulas que evitarán que se estiren y las mantendrán fuertes. Elige el que más te convenga.

La primera opción es el sulfato de amonio. Su principal ventaja es que las plantas lo absorben fácilmente. Contiene nitrógeno y azufre esenciales. El nitrógeno ayuda a los pepinos a aumentar eficazmente la masa verde, pero el azufre ayuda a absorber diversos nutrientes y aumenta su resistencia a las enfermedades, la sequía y el exceso de agua. Las plántulas dejan de crecer en casa. Para preparar la solución, diluya 1 cucharadita de gránulos en dos litros de agua y vierta 3-4 cucharadas sobre las plántulas.

La segunda opción es Azofoska, que se utiliza para fertilizar plántulas de pepino. Azofoska contiene un complejo equilibrado de nutrientes: fósforo, nitrógeno y potasio, que fortalecen las raíces y hacen que las plántulas se agachen. La solución de Azophoska se prepara de la misma manera que la solución de sulfato de amonio: se diluye 1 cucharadita en 2 litros. Riegue y riegue las plántulas de pepino con esta solución.


