La flor de Pascua es la planta simbólica de las fiestas de diciembre, pero es importante cuidarla bien para que dure el mayor tiempo posible
Toda planta necesita una dosis de luz, más o menos intensa. Para tener una hermosa flor, la flor de Pascua necesita un lugar cálido y luminoso que esté bien protegido de las corrientes de aire, como el alféizar de una ventana. La temperatura ambiente ideal debe estar entre 15 y 22 grados.
Tenga cuidado con las ráfagas de aire: Antes de abrir la ventana para ventilar la habitación, recuerde colocar la planta en un rincón protegido para evitar daños permanentes.
Administre la dosis correcta de agua
La flor de Pascua no necesita mucha agua. Es importante que sus raíces no estén ni demasiado secas ni demasiado húmedas.
Para regar, debe verter un poco de agua a temperatura ambiente con moderación cada dos o tres días. Nunca le dé a la planta más agua de la que la tierra puede absorber y elimine el exceso de agua en la maceta o platillo a más tardar 15 minutos después de regar. Una sobredosis de agua puede provocar problemas de estancamiento que hacen que el sistema radicular se pudra.


