Si observas este detalle en las hojas, estas pueden ser las razones.

La planta araña  es una planta muy común incluso en los apartamentos, ya que es fácil de cultivar, conocida principalmente por sus hojas largas y puntiagudas. Uno de los problemas más comunes es cuando las puntas de sus  hojas  comienzan a secarse y, en consecuencia, se tornan  marrones . Esto puede suceder por diversas  razones . Veamos cuáles son y cómo solucionarlos.
  1. Estrés:  Si acabas de adquirir una planta araña o el entorno en el que se encuentra ha cambiado drásticamente, la planta puede verse afectada. En estos casos se trata de un proceso natural, tras unos días de adaptación la planta se curará sola.
  2. Agua:  A la hora de regar la planta araña es fundamental encontrar el equilibrio adecuado. Un exceso o una escasez de agua pueden perjudicar su salud. Por ello, es importante elegir un suelo con buen drenaje y regarla solo cuando notes que la tierra está completamente seca.
  3. Flúor:  es un componente que se encuentra muy a menudo en el agua del grifo y no es adecuado para la planta araña. Por este motivo, a la hora de regar, es preferible utilizar agua destilada.
  4. Temperatura:  la planta araña es una planta que se adapta muy fácilmente al interior y su temperatura ideal está entre los 20-30 grados. Cuando las temperaturas suben, por ejemplo en verano, las hojas de la planta araña comienzan a secarse. En esos casos, traslada la planta a una zona luminosa pero alejada de la luz solar directa. Pulveriza también agua regularmente sobre las hojas para mantenerlas hidratadas.
  5. Abonos: Los abonos  son beneficiosos para las plantas ya que aportan nutrientes esenciales. En el caso de la planta araña, sin embargo, no necesita dosis elevadas: es preferible utilizar abonos orgánicos y naturales, que se aportarán una vez cada 3 meses.
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