Cuando vives en tu propia casa, es posible que te aguarden varias sorpresas. ¡Uno de estos invitados inesperados fueron las moscas!
¿Crees que mudándote de la ciudad a la comunidad de casas de vacaciones evitarás el “encanto” del pueblo? ¡Pero no! Por eso, esta temporada nos enfrentamos a una plaga de moscas que no ha hecho más que aumentar debido al calor inusual y al calentamiento aparentemente interminable. Además, nuestros nuevos vecinos del pueblo empezaron a criar ganado, lo que no hizo más que aumentar la “alegría”.

Cerca de nuestra casa, la escuela de equitación de al lado también se dedica a la producción de residuos orgánicos. En definitiva, vivimos en una zona difícil de alcanzar.

Primero intentamos tapar todas las ventanas con mosquiteras, colgar las puertas con tul y también colgar cinta adhesiva que se convirtió en auténticas trampas para moscas.

Pero tan pronto como el viento movió las cortinas, las moscas volvieron a entrar libremente en la casa.


